Psicoterapia para Adolescentes

La adolescencia en una etapa de transformación psicológica, emocional, física, hormonal, cognitiva, social, en la que se cuestionan muchos parámetros preestablecidos, entre ellos las reglas familiares y sociales, en donde la búsqueda de identidad muchas veces representa un malestar constante.

La terapia es un espacio de escucha de sus cuestionamientos, de su malestar emocional y por tanto un acercamiento a la búsqueda de identidad, sin conflictos innecesarios o confrontaciones; ya que la función del psicólogo es recibir este malestar sin juzgarlos y de esta forma limitar el paso al acto, que para muchos representa romper las reglas, cumplir retos autodestructivos o agresivos, y sobrepasar sus propios límites para sentirse aceptados, como el sexteen, cuting, bullying, uso de drogas.

En la actualidad el uso indiscriminado y abierto del internet, y la falta de control parental en el acceso a redes sociales han generado mayor tendencia a la vulnerabilidad psicológica, emocional y en su integridad física. La terapia no sólo los contiene emocionalmente, sino que previene que estén inmersos en situaciones de abuso o violencia.

Objetivos de la terapia para adolescentes

El objetivo siempre va a estar determinado por la situación emocional y psicológica del adolescente, no obstante, la finalidad es ayudarlo a comprender mejor lo que le ocurre, a conocerse mejor a sí mismo, pero también puede ser un soporte para:

  • Fortalecer su autoestima
  • Ayudar a encontrar su identidad
  • Ayudar a manejar la ansiedad, la angustia
  • Propiciar que se fortalezca su seguridad
  • Mejorar la comunicación con su familia y amigos
  • Controlar sus emociones e impulsos
  • Trabajar con los miedos de sentirse rechazados, no amados
  • Trabajar con frustraciones de no ser comprendidos
  • Construir su criterio propio y
  • Ayudar a entender y a canalizar la rebeldía
  • Afrontar la presión social, o tratar aspectos de acoso escolar (bullying)

 

La terapia es individual, pero es usual trabajar con los padres a través de sesiones de orientación familiar, y si bien lo que se habla en sesión con el adolescente es totalmente confidencial, suele exceptuarse en casos en que la vida del menor esté en riesgo. A veces también los psicólogos para adolescentes pueden comunicarse con los maestros o psicólogos del colegio para informarse sobre su comportamiento o darle algunas sugerencias.

Motivos de consulta frecuente de los adolescentes:

Estos pueden ser algunos de los comportamientos o problemas que tu hijo(a) presente, o este atravesando y para los cuales necesites ayuda:

  • Cuando tienen conflictos con su identidad sexual.
  • Cuando predomina sentimientos de tristeza, depresión, ansiedad, crisis de pánico.
  • Cuando están inmersos en acoso escolar (bullying).
  • Tendencia al aislamiento, o conducta retraída, no hablan, no tienen amigos.
  • Problemas relacionados con la comida (trastornos alimenticios).
  • Autolesiones ej. Cutting.
  • Confrontaciones constantes con los padres o sus amigos.
  • Problemas de atención o concentración generados por su malestar emociona.l
  • Cuando presentan conducta agresiva, rebelde, autodestructiva.
  • Cambios en el modo de vida, o eventos conflictivos en la vida.
  • Duelo por la muerte de un ser querido.
  • El divorcio de los padres.
  • Ruptura de su relación amorosa.

Duración de la terapia

La duración de una terapia para adolescentes depende de la complejidad y gravedad de los problemas. Se recomienda la participación de los padres en el proceso individual del menor, o bien complementar el tratamiento con terapia de grupo para adolescentes para acelerar el proceso.

Preguntas Frecuentes

Nuestra metodología empieza con un proceso de evaluación, por lo que en la primera sesión deben asistir los padres y el adolescente, así abriremos una historia clínica en la que recopilamos aspectos relevantes de la historia familiar, el motivo de consulta, entre otros y él o ella empieza a ser evaluado. Esta evaluación proporciona tanto a los padres como al terapeuta una perspectiva más profunda de la situación emocional del paciente para así, no sólo entender su discurso manifiesto, o la perspectiva de los padres, sino aspectos inconscientes inmersos en su comportamiento. No obstante, si el adolescente estuviese en crisis, nos enfocaremos en contenerlo emocionalmente para posteriormente pasar a evaluarlo.
Es importante como padres estar alertas de cambios repentinos de humor en sus hijos como, si se muestran de repente retraídos, irritados, estresados, malhumorados o afligidos. En estos casos su hijo podría tener dificultades para asimilar alguna situación difícil. Es recomendable realizar una evaluación y descartar algo serio.
No debes obligarlo, sería importante que lo convenzas de que será un espacio de confianza donde podrá expresar lo que siente y piensa sin ser juzgado y que podrá encontrar soluciones propias a los conflictos que son inherentes a su etapa de vida, y que tú no sabrás de lo que él o ella habla en terapia, porque es algo confidencial entre él y el psicólogo. Que tú recibirás por parte del psicólogo sugerencias de aspectos que tú y todos en la familia deben mejorar. Esto tal vez lo anime más, porque sentirá que no sólo es su responsabilidad generar cambios. Puedes decirle que pruebe por lo menos 4 sesiones y luego determine que quiere hacer. Si continúa rechazando la ayuda psicológica, es preferible realizar una terapia familiar, de esta forma no se centralizará el conflicto en él o ella y al final toda la familia se sentirá mucho mejor.
Usualmente, las sesiones de terapia son 1 vez por semana. Sin embargo, en ocasiones puede ser más intensivo, de 2 a 3 veces por semana.
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